lunes, 28 de abril de 2014

Día 248 - Relaciones: el compromiso de Vivir Palabras como Uno Mismo

Para contexto, leer:


Declaraciones Correctivas y Compromisos

En el momento y cuando me vea esperando que mi pareja sólo me quiera a mí, es decir, que sólo experimente cosas hacia mí, y hacia ningún chico más, como este querer ser ‘dueño de sus sentimientos’, como queriendo que todo lo bueno/positivo que ella sienta sea por mí y así ella sienta gran satisfacción estando conmigo solamente – me detengo y respiro. Me doy cuenta las consecuencias de crear tal punto de ‘complacerse el uno al otro’ donde crea la ‘dependencia’ hacia el uno y el otro respecto de aquello que ‘estamos complaciendo’, por lo que ahora:

Me comprometo a mí mismo a detener el complacer y hacer dependiente a mi pareja de mí, de que no pueda levantarse por sí misma, de que no pueda vivir las palabras como una expresión de sí misma, aquello a lo cual yo me he convertido en el que la complazca y dependa para experimentar las palabras.

Me comprometo a mí mismo a apoyar y asistir a mi pareja a expresarse a sí misma como las palabras que a ella le gustan de mí, que ella define en mí, para que de esa manera ya no sólo cree una ‘conexión’ conmigo mental y energética, sino que pueda llegar a conectarse con ella misma en términos de que ella pueda vivir e integrar las palabras que yo vivo como expresión de sí misma.

Me comprometo a mí mismo a aprender de mi pareja como también de mis otras relaciones cómo viven palabras, qué están expresando como sí mismos y así, en lugar de generar experiencias de satisfacción o placer de tener una pareja que cumpla con necesidades, querencias y deseos como características físicas y de ser - me apoyo y asisto a mí mismo a identificar las palabras, redefinir las palabras, vivir las palabras e integrarlas como una expresión de mí mismo y por tanto: me comprometo a mí mismo a detener la búsqueda de que mi pareja me complazca como también el dejar de complacer a mi pareja, y más bien nos apoyamos y asistimos a poder levantarnos individualmente y juntos como lo que es mejor para cada uno y el uno al otro.

Me comprometo a mí mismo a reconocer qué es lo que le doy a mi pareja para complacerla, en términos de palabras, para entonces ver cómo puedo darme esa palabra a mí mismo, redefinirla si es requerido, vivirla y así integrarla como una expresión de mí mismo.

Me comprometo a mí mismo a conocer y entender a mí pareja respecto de lo que siente hacia otras personas, y así también volverse un punto de referencia para mí respecto de si todavía sigo aceptando y permitiendo reacciones dentro de mí al ella sentir cosas por otras personas o si estoy estable y claro, entendiendo que todo lo que ella puede experimentar es acerca de lo que ella separó de sí misma convirtiéndolo en una experiencia y así siendo su responsabilidad el dárselo a sí misma de vuelta.

Me comprometo a mí mismo el dejar ir este deseo de ser un estímulo para mi pareja, de que ella sienta algo por mí.

Me comprometo a mí mismo a no usar a mi pareja como un estímulo para vivir palabras, sino que yo pueda levantarme por mí mismo para vivir las palabras e integrarlas como expresión de mí mismo, y con respecto a ella – apoyarla y asistirla a que pueda vivir palabras, colocándome en sus zapatos y siendo humilde con ella.

Me comprometo a mí mismo a dejar ir la idea de ‘la relación perfecta’ y así todo temor a que ella no sea fiel, donde dejo también el complacerla por tal temor, y en su lugar, usamos la comunicación efectivamente para establecer acuerdos/soluciones que sean lo mejor para cada uno y juntos.

Me comprometo a mí mismo a no depender de mi pareja para vivir las palabras que acordamos o que decidí como parte de mi acuerdo y relación conmigo mismo, donde entonces me encargo de estar tomando responsabilidad de mí mismo respecto de las palabras que yo mismo decidí vivir y expresar como yo mismo.

domingo, 27 de abril de 2014

Día 247 - Relaciones: del complacer al otro a vivir palabras

Para contexto, leer:

Aplicación de Perdón a Uno Mismo (Continuado): No satisfaciendo la expectativa

 
Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo el chat mental “siente/sintió cosas por alguien más” dentro del punto de partida de la angustia por ella haber sentido/siente cosas por alguien más, por querer ser el único al cual ella sienta cosas, sin darme cuenta que estoy levantándome como este querer complacer a mi pareja, y como tal, el que ella experimente tanto lo positivo por ser complacida como lo negativo por no ser complacida por mí, en lugar de expresarnos a nosotros mismos el uno con el otro, vivir palabras como expresión de nosotros mismos y aprender del uno al otro respecto de cómo apoyar y asistir a vivir e integrar palabras – por tanto, en este caso sería un conocer y entender a mí pareja respecto de lo que siente.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo el chat mental “le gusta/quiere a alguien más” dentro del punto de partida de tristeza por ella sentir algo positivo hacia otro hombre más que yo, ya que me he querido levantar como el único hombre que le hace sentir cosas a mi pareja, sin darme cuenta la implicación de experimentar algo positivo y como tal, de haberse separado ella misma de la palabra misma que ella misma coloca por fuera y experimenta como positivo, por tanto, en lugar de sentirme triste y pensar que quiere a alguien más, entiendo y conozco a mi pareja en términos de qué es lo que le gusta, y detengo este querer que ella sienta cosas positivas por mí y por nadie más, ya que entiendo que el experimentar cosas hacia otra persona implica la separación de ella misma de la palabra que define esa experiencia/relación.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo el chat mental “va a sabotear la relación porque no soy el único que quiere” dentro del punto de partida de miedo a perder la palabra fidelidad dentro de la relación, que podría dejar de existir si ella está con otro hombre, ya que quiero vivir esta idea de ‘la relación perfecta’ definida en mi mente, donde la fidelidad es parte de esta idea, sin darme cuenta que este miedo se convierte en una razón para complacer a mi pareja, para que de esa manera ella siga viviendo la palabra fidelidad, por temor a que ella no la viva.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo complacer a mi pareja por temor a que ella sea infiel, ya que he creído que si yo no la complazco/le hago sentir cosas, ella va a estar con otro que sí le haga sentir cosas, sin darme cuenta que estoy basando la relación en energía, es decir, que yo le hago sentir cosas para que ella me permita seguir alimentando esta idea de ‘la relación perfecta’ donde, en mi creencia, se vuelve necesario el complacer a mi pareja, ya que de lo contrario no habría fidelidad como yo quiero.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo temer no poder vivir la idea de ‘la relación perfecta’ donde el único punto que temo no siga en pie es la ‘fidelidad’ de parte de ambos, sin darme cuenta de que como esta idea de la relación perfecta la creé yo mismo en mi propia mente, también puedo dejarla ir, donde en lugar de querer que ambos vivamos fidelidad, yo en mi relación conmigo mismo/acuerdo conmigo mismo me levanto como tal palabra hacia mí mismo y hacia la relación de pareja – de manera que me asegure que en la relación yo mismo esté levantándome como tal palabra viva, ya que es mi propia responsabilidad lo que vivo y estoy creando como yo mismo que también juega como consecuencia, y entonces es responsabilidad de mi pareja si se levanta como este punto de fidelidad – donde entonces se encargue ella de vivirlo, y si para ella no le es posible, entonces ver cómo podemos continuar o terminar de acuerdo a lo que estemos dispuestos. Pero no ya que tema que se manifieste, sino asegurarme de que establezcamos lo que vamos a vivir y cómo.

Continuaré en el próximo post con las declaraciones correctivas y compromisos.

sábado, 26 de abril de 2014

Día 246 - Relaciones: Complacer el uno al otro

Una de las expectativas que he encontrado durante relaciones ha sido el esperar que mi pareja sólo me quiera a mí, es decir, que sólo experimente cosas hacia mí, y hacia ningún chico más, como este querer ser ‘dueño de sus sentimientos’, como queriendo que todo lo bueno/positivo que ella sienta sea por mí, lo cual me hace un tanto complacedor eso y así ella sienta gran satisfacción estando conmigo solamente.


Esta expectativa no ha sido satisfecha cuando mi novia expresa que algo le parece lindo o le gusta o le atrae – dos veces ocurrió esto cuando una amiga de ella le preguntó si le parecía lindo ciertos chicos y ella le dijo que sí, o cuando hablamos del pasado y yo veo en su comportamiento y expresión física que está feliz, u otra experiencia, específicamente las positivas, o cuando expresa lo que ha sido para ella y lo que sintió en relaciones pasadas, eso realmente me angustia, me genera miedo y hasta una profunda tristeza.

Chat Mental:

“Siente/sintió cosas por alguien más”

“Le gusta/quiere a alguien más”

“Va a sabotear la relación porque no soy el único que quiere”

Aplicación de Perdón a Uno Mismo sobre la Expectativa Misma


Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo esperar que mi pareja sólo me quiera a mí, es decir, que sólo experimente cosas hacia mí, y hacia ningún chico más, como este querer ser ‘dueño de sus sentimientos’, como queriendo que todo lo bueno/positivo que ella sienta sea por mí y así ella sienta gran satisfacción estando conmigo solamente, sin darme cuenta que querer que yo tenga, sea y haga todo lo que ella le haga sentir bien, que le haga reaccionar con sentimientos o sentir algo positivo me transforma directamente en aquello que la va a complacer, por tanto lo que espero es que yo sea la única persona que la complazca a ella.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo querer ser aquello que va a complacer a mi pareja, la única cosa que la vaya a complacer, sin darme cuenta que esto implica que quiero que ella dependa de mí para sentirse bien, lo cual crea toda una consecuencia como dependencia.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo querer que mi pareja dependa de mí para sentirse bien, experimente cosas positivas, sentimientos, sin darme cuenta que esto implica que quiero que ella no pueda levantarse por sí misma, que no pueda vivir las palabras como una expresión de sí misma, de vivir la satisfacción propia, y poder transformar aquello definido como positivo en una expresión de sí misma.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo creer que yo como lo que me estoy levantando actualmente, como un individuo fiel, que está alineándose a principios de vida, entre otros puntos, voy a poder complacer a cualquier chica, debido a que he sostenido esta creencia de que las parejas deben complacerse las unas a las otras y esto por lo que me estoy levantando actualmente creí que complacería a cualquier chica que busca un hombre fiel, considerado, que pueda llegar a un acuerdo, sin darme cuenta que mi postura y levantamiento en las relaciones está basado en el complacer el uno al otro.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo basar la relación con mi pareja en complacernos el uno al otro en términos de buscar generar una experiencia de satisfacción o placer de estar el uno con el otro debido a tener estas querencias, deseos y necesidades de una pareja con ciertas características, físicas y de ser/mentales, sin darme cuenta que he estado creando a lo largo de mi vida relaciones de dependencia, en lugar de poder crecer, expandirnos y desarrollarnos el uno al otro a través de aprender del uno al otro a vivir e integrar palabras como expresiones de nosotros mismos, donde entonces ya no dependa del otro para poder vivir/experimentar ciertas palabras, sino que podamos integrarlas como una parte de nosotros mismos, como una expresión de nosotros mismos y así apoyarnos y asistirnos el uno al otro a vivir nuestras vidas de la mejor manera.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo creer que las relaciones deben basarse en el complacerse el uno al otro, en términos de que cada uno debería ser la pareja perfecta para el uno al otro, sin darme cuenta de que en ese punto mismo de que cada uno debe complacer al otro, vivimos las palabras en separación de nosotros mismos, donde el volvernos la pareja perfecta para el otro nos separa de la palabra perfección de hecho, donde en lugar de apoyarnos y asistirnos a nosotros mismos a nuestro máximo potencial y así ir redefiniendo palabras e integrando tales palabras como palabras vivas como expresiones de nosotros mismos, buscamos vivir perfección o cualquier palabra para nuestra pareja, en lugar de darnos a nosotros mismos esas palabras, vivir esas palabras, expresar esas palabras con y como nosotros mismos en primer lugar.

Ok, continuaré con perdón a uno mismo sobre la situación específica en el próximo post.

Día 245 - ¿Quién es el líder?

Para contexto, leer:



Aplicación de Perdón a Uno Mismo (continuado):

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo reaccionar con una percepción pesimista acerca de mí mismo al juzgarme a mí mismo como ‘no cambiaré’, ‘no me levantaré’, ‘nunca acabaré con esto’, creando toda esta experiencia negativa sobre mí mismo para darme por vencido a la experiencia de deseo de mirar a una mujer luego de haberla juzgado, sin darme cuenta que estoy limitándome a mí mismo a ‘no cambiar’, ‘no levantarme’, ‘no acabar con esto’ al experimentar en el momento esa experiencia de deseo sobrecogiéndome y los pensamientos, ya que estoy subestimándome a mí mismo de ‘poder detener estos pensamientos y experiencia’, ‘poder tomar dirección en el momento’, ‘dejar de seguir a mi mente y convertirme en mi propio líder’, en lugar de confiar en mí mismo.

En el momento y cuando me vea juzgándome a mí mismo como ‘no cambiaré’, ‘no me levantaré’, ‘nunca acabaré con esto’, creando toda esta experiencia negativa sobre mí mismo para darme por vencido a la experiencia de deseo de mirar a una mujer luego de haberla juzgado – me detengo y respiro. Me doy cuenta que no confío en mí mismo, es decir, no me levanto en cada respiro, respiro a respiro deteniendo los pensamientos y la experiencia, de darme dirección a mí mismo y dejar de seguir a mi mente y en su lugar ser mi propio líder al guiarme a mí mismo en y como mis compromisos alineados a la decisión de considerar a las mujeres como iguales.

Me comprometo a mí mismo a, cuando comience a subestimarme a mí mismo al entrar en una experiencia de sobrecogimiento de deseo de mirar a una mujer, me detengo y me perdono los pensamientos y las reacciones, entonces confío en mí mismo en y como el momento, respiro a respiro comienzo a detener mis pensamientos y reacciones, comienzo a darme dirección a mí mismo y liderarme a mí mismo en y como mis compromisos, alineándome a mi decisión de considerar a las mujeres en igualdad.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo creer que yo no podría cambiar si vuelven a emerger estos pensamientos y reacciones, o si estoy sobrecogido, sin darme cuenta que de hecho estuve viendo a mi mente como ‘más que’, que todo esto emergiendo es ‘más que yo’ y debido a ese condicionamiento de ‘si mi mente viene con todos estos pensamientos y reacciones, y me sobrecoge’, entonces ‘me doy por vencido’; he permitido y aceptado que mi mente en algún punto sea capaz de dirigirme y guiarme/liderar.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo creer que mi mente cuando me sobrecoge con deseo, viene con pensamientos y reacciones, entonces tiene el poder de dirigirme y liderarme, sin darme cuenta que a pesar de que en mi mente emerjan estas experiencias y pensamientos, todavía está aquí la consciencia de mí mismo, este saber que hay una solución, y como tal tengo la capacidad de dirigirme y liderarme, como esta consciencia de mí mismo en el momento de saber cómo cambiar y cómo dirigirme.

En el momento y cuando me vea a mí mismo creyendo que no puedo cambiar porque estoy sobrecogido con deseo, reacciones y pensamientos, porque eso significa que mi mente tiene el poder de dirigirme y liderarme – me detengo y respiro. Me doy cuenta que mientras yo me dé cuenta/soy consciente de mí mismo lo que estoy aceptando y permitiendo con todo esto, tengo la capacidad y habilidad de cambiarme a mí mismo, en consciencia de mí mismo detenerme, darme dirección y liderarme a mí mismo – porque me doy cuenta que mi mente no es más que yo, sino que yo al creer esto me desempodero a mí mismo y no me permito a mí mismo volverme uno e igual a mi mente, y así darme la capacidad y habilidad para dirigirme a mí mismo en el momento en y como la consciencia de mí mismo.

Me comprometo a mí mismo a, cuando crea que mi mente es más que yo porque surgen estos pensamientos y reacciones, este sobrecogimiento de deseo, me detengo y perdono mis pensamientos y reacciones, y reconozco que mi mente no es más que yo, sino una e igual a mí, por tanto en consciencia de mí mismo comienzo a detener los pensamientos y reacciones, y sobrecogimiento, me doy dirección a mí mismo y así me lidero a mí mismo en y como los compromisos y decisiones que establecí como yo mismo vivir.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo juzgar el proceso que caminé como inútil al no levantarme en y como los compromisos y decisiones con los que había concluido en consciencia de mí mismo como dirección y liderazgo de mí mismo al enfrentar el desear ver mujeres, descartando completamente todo el proceso, como olvidándolo, sin darme cuenta que no es el proceso lo que falló, no es mis correcciones/compromisos y decisiones lo que falló, ya que me he probado a mí mismo que realmente ha funcionado para parar y corregir el patrón, sino que yo me he permitido y aceptado a mí mismo volverlo inútil al juzgarme a mí mismo como inferior a mi mente, que yo me he limitado a ‘no cambiar’, ‘no continuar empujándome a aplicar las correcciones/compromisos en aplicación práctica’.

En el momento y cuando me vea a mí mismo juzgando el proceso que caminé como inútil al no levantarme en y como los compromisos y decisiones con los que había concluido en consciencia de mí mismo como dirección y liderazgo de mí mismo al enfrentar el desear ver mujeres – me detengo y respiro. Me doy cuenta que soy yo quien decide si hacerlo útil a través de darme dirección, seguir a la consciencia de mí mismo de cambio/los compromisos y decisiones que establecí vivir, y por tanto, en realidad todavía sigo permitiendo seguir a la mente, los pensamientos, reacciones y sobrecogimiento porque es ‘más que yo’, ‘tiene más poder’, cuando no es así – soy yo quien estableció tal relación, en lugar de darme cuenta que son partes de mí mismo que yo creé y los he creado como más que yo al establecer una relación con tales partes en forma de superioridad-inferioridad.

Me comprometo a mí mismo a realmente hacer útil el proceso que caminé al detener los pensamientos y reacciones, y sobrecogimiento, darme dirección y liderarme a mí mismo como esta consciencia de mí mismo de los compromisos y decisiones que establecí vivir y aplicar, ya que me doy cuenta que no es que es inútil mi proceso, sino que yo me he aceptado limitarme e inferiorizarme, en lugar de expandirme a mí mismo y ecualizarme a la mente, entonces hago útil el proceso al darle utilidad/aplicar y vivir esta consciencia que tengo de mi proceso, de la corrección / cambio / compromisos y decisión.

Gracias por leer.

viernes, 25 de abril de 2014

Día 244 - NO te des por vencido!

Días atrás estuve leyendo las publicaciones que hizo Sunette en su muro y publicó acerca de la experiencia del ‘darse por vencido’:
“Darse por Vencido: He enfrentado el Darse por Vencido más veces de las que puedo contar; donde esta experiencia de ‘Darse por Vencido’ ha sido una de las constantes que me he enfrentado a lo largo de mi vida y también a lo largo de mi proceso. Esto ha sido y es una constante ‘presencia’ dentro de mí misma y realmente sabe elegir los momentos para surgir dentro de mí cuando enfrento desafíos dentro de mí misma y mi vida! A pesar de que alcances un punto en tu proceso de, por dios, ya sabes, que tú nunca te darás por vencido – la maldita cosa todavía existe e intenta ‘meterse’ con pensamientos y emociones de darse por vencido.
Así que, miré a por qué es así – es decir: alcancé un punto en mi proceso donde, cuando enfrento desafíos – ‘darse por vencido antes de que comience’ no era más mi respuesta/reacción inicial, en su lugar era “Sí! Qué voy a aprender acerca de mí misma ahora / cómo voy a mostrarme a mí misma de lo que soy capaz”. Esto encontré, a medida que estaba caminando a través de este patrón de respuesta automática de ‘querer dar por vencido antes de que incluso comience’ – que: es tu momento inicial de respuesta a un desafío / problema que determinará quién tú eres en relación a ello y así por lo tanto el resultado. Así que, lo que hice – cuando el darse por vencido incluso INTENTARÍA surgir dentro de mí con pensamientos y emociones, es respirar, perdonar los pensamientos y emociones e INMEDIATAMENTE cambiarme a mí misma dentro de la pregunta “cómo voy a solucionar este problema” / “qué necesito preparar dentro de mí misma para enfrentar este desafío” / “cómo puedo entender el problema / desafío mejor para verme a mí misma encarándolo”.
Haciendo esto, me cambié y así a mi relación al desafío / problema – en lugar de inmediatamente darme por vencida y entrar en mis pensamientos y reacciones acerca del desafío / problema; porque sabía dónde los pensamientos y emociones me llevarían: esto me llevaría a darme por vencida y alejarme / resistirme y simplemente evadir la responsabilidad que tengo que tomar en el desafío / problema ante mí. Mientras que, cuando comencé cambiando mi relación al darse por vencido – se convirtió en un viaje de descubrimiento propio, porque cuando paré el darse por vencido y comencé a atravesar los desafíos / problemas: hombre! Aprendí un montón de mí misma y desarrollé / expandí mucho dentro de mí misma y mi proceso.
Continuaré expandiendo sobre el Darse por Vencido en la próxima publicación – pero por hoy, mira a cambiar tu respuesta inicial a desafíos / problemas como el punto de partida de quién eres dentro de ti mismo es lo que determinará tu experiencia.”

“Darse por Vencido (continuado): Con mi relación a darse por vencido cambiando, donde esto inicialmente surgió TODO el tiempo cuando enfrentaba desafíos / problemas – donde esto eventualmente ‘se acerca sigilosamente a mí’ en momentos inesperados, cuestioné por qué, todavía, este punto de Darse por Vencido estaba surgiendo cuando menos me lo esperaba. Luego me di cuenta que la relación a darse por vencido cambió donde: al principio – me acepté y permití el darse por vencido definirme, ser yo y es ahora donde realmente soy el principio directivo del darse por vencido, donde lo uso para cruzar referencias acerca de quién / cómo soy cuando enfrento un desafío / problema.
Es decir: inicialmente – cuando el darse por vencido surgiría en pensamientos y emociones, les permitiría sobrecogerme y luego en mis acciones literalmente me daría por vencida. Pero ahora, cuando el darse por vencido surge – me levanto, así que el enfoque está más sobre MÍ que en el darse por vencido y simplemente puedo mover la experiencia de darse por vencido por completo dentro de mí, como un mosquito irritante que acabas de llevar lejos con tu mano y sigues adelante. Así que ahora, uso el darse por vencido como un cruce de referencias para mí misma – para ver cuán fuerte / estable me levanto dentro de mí misma cuando se llega a enfrentar desafíos y problemas. Por tanto, darse por vencido no me define ya – pero es como un ‘chequeo’ que hago conmigo misma, lol, cada tanto – como una parte de mí diciendo “hey, muchacha – chequea para ver cómo estás levantándote en la cara de este problema / desafío!”
Así que, por lo tanto – cuando tú has caminado / estás caminando tu relación a darse por vencido y tú prácticamente te has probado a ti mismo, una y otra vez que tú no te das por vencido / entras en pensamientos y emociones; sino que tú encuentras que aún a veces surgen dentro de ti cuando tú menos lo esperas: no te juzgues a ti mismo / lo tomes personal – date cuenta simplemente que tú puedes usarlo para checar cómo te levantas al no aceptar/permitir pensamientos y emociones de darse por vencido definirte, sino que tú haces una decisión de quién tú eres / cómo eres al enfrentar un problema / desafío. Disfruta.”
 
Con leer su publicación más todo lo que se ha estado compartiendo acerca de vivir palabras, palabras mentales, hacer preguntas y demás he encontrado varios puntos prácticos a aplicar como también para cruzar referencias. Sin embargo, quiero enfocarme en un punto que me he dado cuenta a través de estas publicaciones de Sunette.
 


El punto es ‘tomarme personal’ el volver a reaccionar sobre lo que ya había caminado mis escritos, perdonado y aplicado correcciones y compromisos. Tomaré específicamente cuando experimento un deseo por mirar a una mujer después de emerger el juicio de la chica ser ‘linda’.

Cuando emergerían estas experiencias de deseo inesperadamente yo me juzgaría como “no he cambiado”, “todavía sigue emergiendo esto”, “este punto no tiene fin” y me permitiría a mí mismo darme por vencido en el momento, comenzaría a tener una percepción más pesimista acerca de mí mismo, que nunca acabaría con esto, que no me levantaría, que no cambiaría – es decir, tenía este temor al fracaso. Entonces llegaría a ese punto donde diría que ‘fracasé’, que todo lo que había hecho hasta el momento fue inútil y volvería a comenzar, donde entonces dejaría ir todas mis realizaciones, decisiones y compromisos, y me permitiría volver a correr los mismos patrones de respuestas automáticas, ya no dándome dirección a mí mismo, ya no siendo el líder de mí mismo, sino los patrones mentales que yo a través de decisiones a lo largo de mi vida había creado.

Aplicación de Perdón a Uno Mismo

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo juzgarme a mí mismo como ‘no he cambiado’, al reaccionar con deseo de mirar a una mujer luego de juzgarla como linda, por haber confiado en que este patrón luego de investigarlo, aplicar perdón a uno mismo, entender la creación del patrón/reacción y su corrección como también mi compromiso de corrección, y luego vivir ese cambio sería suficiente para asegurarme que este patrón/reacción deje de emerger dentro de mí mismo, sin darme cuenta que en realidad todavía estoy colocando esa confianza fuera de mí mismo al confiar en que ‘esa cantidad de movimientos me asegurará que ya no vuelva a emerger’, en lugar de construir confianza en mí mismo, de, ‘cada vez que este patrón vuelve a emerger, me aseguro de que yo mismo estoy tomando mi principio directivo para dirigir y liderar en el momento, y no mi patrón de respuesta automática’, entonces la confianza está puesta en mí mismo donde no dependo de ciertas acciones para confiar en que el patrón dejará de tomarme, sino que la confianza depende de mí en cómo yo mismo estoy levantándome cada vez que este patrón/reacción emerge.

Me doy cuenta que cambiar no depende de lo que emerja de mi mente, sino de la dirección que estoy dándome a mí mismo en consciencia de mí mismo en el momento, por tanto, cambiar no dependerá de mis pensamientos ni reacciones, sino de mi honestidad como uno mismo en el momento para decidir por mí mismo quién soy, por qué y cómo – en otras palabras, si estoy levantándome como mis compromisos y decisión.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo creer que cambiar o no cambiar depende de si tengo pensamientos y reacciones o no, por haber limitado este punto de darme dirección, liderarme a mí mismo acorde a lo que emerja en mi mente, mi conciencia o no, sin darme cuenta que en realidad no tiene que ver con lo que surge en mi mente o no, sino más bien de la dirección que me doy a mí mismo en consciencia de mí mismo, viviendo mis compromisos y decisiones en el momento, que entonces es requerido esencialmente medirme en honestidad como uno mismo.

Continuaré en el próximo post.

miércoles, 23 de abril de 2014

Día 243 - El Compromiso

Ayer a la noche cuando estaba bajo posesión de ira y C. me preguntó algo, yo recordé el compromiso de ejemplo que le había dado y a partir de allí me dirigí como el compromiso porque vi que era lo mejor – vi en ese compromiso que eso era yo, mi comprensión, entendimiento y realización. Entonces viví ese compromiso debido a eso.

Es muy interesante que yo tenía claridad en este compromiso, el por qué me comprometí y quién soy yo en el compromiso y lo viví como tal. Hay veces donde yo me comprometo pero todavía hay chat mental, todavía hay reacciones y pensamientos. Entonces desde ahí no me permitiría vivir mi compromiso porque no estaría claro o perdí tal claridad debido a pensamientos y reacciones. Siendo estas reacciones y pensamientos como nubes que nublan mi visión y no me permiten ver claramente el contexto/ la situación y así la dirección que puedo darle.

Entonces, entendí la razón por la cual yo me levanto como los compromisos que yo establecí y es debido a tener claro el ‘por qué lo hago’ y ‘quién soy al hacerlo’: el por qué está más relacionado a la consideración y realización/entendimiento para hacerlo y el quién más referido a mi alineación y punto de partida/decisión.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo comprometerme a determinadas aplicaciones y construcciones sin tener una base sustancial como consideraciones y realizaciones o decisiones que me sirvan como fundamento para construirme y aplicarme a mí mismo, y no las he tenido porque me he basado en mis pensamientos y reacciones que definieron por qué me comprometo y quién soy yo al comprometerme, debido a mis alineaciones con las pre-programaciones de nacimiento de mi cuerpo físico y la mente, en lugar de alinearme a la vida/lo físico a través de la honestidad como uno mismo y expandir la consciencia de mí mismo, que esta consciencia de mí mismo que tenía era la semilla de vida que he llegado a darme cuenta que tengo en mí al reconocer a mi prójimo en igualdad y la existencia de la vida en y como lo físico – por tanto, a través de las consideraciones y realizaciones que voy llegando debido a mi alineamiento con la vida/lo físico a través de la honestidad como uno mismo llego a darme cuenta de mi potencial al expandir la consciencia de mí mismo y allí al establecer compromisos que voy a vivir, me construyo y me aplico a mí mismo en alineación a lo que me he vuelto consciente de mí mismo respecto de lo físico/la vida.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo al perder la claridad por la cual seguir levantándome en y como lo que me comprometí, caer en mis compromisos, en lugar de ver por qué perdí claridad, qué pensamientos y reacciones me nublaron para que yo no me levante, y a través de darme de vuelta a mí mismo claridad a través de parar las reacciones y pensamientos, que puedo lograr al alinearme a la vida/lo físico y llegar a realizaciones y consideraciones a través de perdonarme en honestidad como uno mismo los pensamientos y reacciones – realinearme a la decisión inicial y levantarme como voluntad propia y movimiento como yo mismo en esa consciencia de mí mismo que llego a desarrollar para parar las reacciones y pensamientos y honrar mis compromisos.

Ayer leí un blog de Anna Brix donde explica su realización de comprometerse a sí misma absolutamente al tomar decisiones. Ahora, el punto de tomar una decisión, lo que entendí para que una decisión sea sustancial es requerido de alinearse uno mismo a tal decisión a través de compromisos – los compromisos siendo las alineaciones que uno hace respecto a la decisión.

Quiero agregar también una cita de Bernard Poolman:

"Primero tú debes tomar una decisión. Dentro de la Decisión debe residir una DETERMINACIÓN Absoluta para Manifestarla (a la Decisión).
La DECISIÓN es tu Punto de Partida y tu punto de Terminación, por tanto lo necesario para la deTERMINACIÓN Absoluta.
Tu Determinación puede ser vista dentro de tu DEDICACIÓN. Si no hay Dedicación, entonces la Determinación no es real - y tú no llegarás a ninguna parte porque la Decisión no fue verdaderamente hecha.
Desde tu Dedicación tú te manifestarás a ti mismo como DISCIPLINADO.
Desde tu Disciplina tú comenzarás un proceso de ACUMULACIÓN -- y así, paso a paso, respiro a respiro, tú comenzarás a Producir Resultados que estén alineados con tu Decisión inicial."

Encontré dos definiciones que yo veo que podrían definir la determinación en estas palabras de Bernard:
1. Establecimiento claro y exacto de una cosa.
2. Fijación, definición precisa de las características o adecuación de algo en orden a un fin.

Entonces, la palabra determinación podríamos remplazarla por ‘compromiso’, donde el compromiso se convierte en el establecimiento de cómo voy a vivir la decisión prácticamente. La decisión siendo quién soy, los compromisos entonces encuentran su fundamento en la decisión que determina quién soy y por qué soy, tomando en cuenta consideraciones y realizaciones por ejemplo.

Así que: me comprometo a mí mismo a, al tomar una decisión, establecer cómo voy a vivir esa decisión prácticamente a través de comprometerme a mí mismo.

Me comprometo a mí mismo a escribirme para investigar/hacer introspección del por qué he perdido claridad respecto a lo que me comprometí, usar el perdón a uno mismo para darme claridad nuevamente a mí mismo y desde las realizaciones y consideraciones que emerjan, realinearme a mi decisión a través de re-establecer los compromisos.

sábado, 5 de abril de 2014

Día 242 - Desde la mente HACIA lo FÍSICO

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo buscar razones para levantarme en y como la unicidad e igualdad conmigo mismo, dentro del punto de partida de ‘justificar’ por qué es que yo estoy levantándome dentro de y como estos principios, sin darme cuenta que estas razones que estaba buscando tener para levantarme en y como la unicidad e igualdad se volvió una excusa para NO LEVANTARME en y como los principios de vida, donde yo mismo me programé en mi mente a encontrar estas justificaciones para levantarme, de lo contrario, no me levantaría – y así lo que hice fue crear toda esta consecuencia de ‘si no hay razones para que yo pueda levantarme, entonces no lo hago’.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo limitar la consciencia de mí mismo, de esta unicidad e igualdad física a través de buscar razones para que yo mismo en mi mente encuentre válido dejar ir una energía, un pensamiento, una idea, una creencia, un juicio, una reacción, sin darme cuenta que no es requerido razones para que yo me levante dentro y como la unicidad e igualdad física, más que la decisión misma de ‘¿a qué me voy a alinear?’ A la mente, creando capas de mi existencia, creándome como una sustancia mental consecuencial, a la ilusión, a lo que es creado a través del acto de pensar, de sentirme vivo a través del subproducto de energía o, a la Unicidad e Igualdad, lo real, lo físico, la vida, lo que es ver sin velos, sin ideas, sin creencias, sin juicios, sin interpretaciones, sin pensamientos, sin energías, creándome a mí mismo como una expresión de vida, como la sustancia de vida.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo no haberme dado cuenta la influencia que tienen mis propias palabras, mis propias decisiones momentáneas como ‘voy a tratar de justificar el por qué me estoy levantando en unicidad e igualdad’, donde me he permitido caer deliberadamente por no encontrar las razones para levantarme, sin darme cuenta que ‘la razón’ por la cual me levantaré en unicidad e igualdad que estoy tratando de encontrar, está basado en la aceptación en mi mente de esa razón, y por lo tanto, la razón para levantarme variará de acuerdo a mi mente, a lo que yo diga en mi mente ‘es válido’ – en lugar de esta decisión de alinearme a la unicidad e igualdad física en mi proceso.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo no haberme dado cuenta cuáles son las consecuencias de levantarme por una ‘justificación’, la cual puedo ver que si yo me levanto por una justificación y ésta luego deja de ser válida, entonces ¿qué pasará? me permitiré caer y volver a alinearme a la mente, a los programas, a las energías, a los sistemas y constructos – por ende, mi levantamiento debe ser absoluto, no desde una justificación, ya que de esa manera me permito acumular/construir consciencia de mí mismo dentro del punto de partida de ‘unicidad e igualdad con uno mismo’, en lugar de ‘la justificación por la cual yo me levanto en unicidad e igualdad’.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo a pesar de ya saber qué es real y qué no lo es, volver a permitir y aceptar las dimensiones y multidimensiones de mi mente seguir existiendo, aferrándome a ello, donde enfrento ese momento de ‘me doy cuenta de que en unicidad e igualdad esto no existe, es una ilusión’ o ‘me doy cuenta que yo decido cómo esto existe o puedo diseñarlo, construirlo y especificarlo por mí mismo’ o ‘me doy cuenta que esto puedo redirigirlo’, sin embargo no uso mi propio poder y potencial creativo/creador para crearme a mí mismo – y en su lugar, me permití seguir en la ilusión de la mente, dentro de la conciencia con cómo ésta la he diseñado, programado, configurado acerca de ‘cómo veo la realidad’ y ‘qué es real’ cuando estos puntos de hecho son programables, configurables, estructurables, en otras palabras, yo decido qué permanece como ‘parte de mí mismo’, como ‘parte de la existencia’, como ‘qué crearé aquí y se mantendrá como yo mismo’ desde el punto de partida de unicidad e igualdad conmigo mismo física.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo no darme cuenta, ver y entender que se trata de mí decisión en términos de qué permanece, qué se va – soy yo en mi principio directivo dirigiendo, creando, especificando, definiendo, redefiniendo, estableciendo, diseñando, programando quién soy yo, cómo soy yo, qué vivo, qué veo, qué es real, qué es de valor, es decir, yo puedo realmente colocarme en esa posición de ‘unicidad e igualdad’ donde me levanto ‘uno e igual’ a mi poder creativo, a lo físico, a mi mente donde entonces yo puedo dirigir.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo no ver, entender y darme cuenta que mientras me mantenga en la idea, creencia y percepción de superioridad e inferioridad, que hay cosas que valen más, que hay algo más fuerte, más poderoso, que hay algo más débil, que hay víctimas, entre otras personalidades en mi relación conmigo mismo y la existencia como un todo, no seré capaz de levantarme como la sustancia de vida, como mi poder creativo en su máximo potencial, porque todavía estaría creando separación, desigualdad, superioridad e inferioridad conmigo mismo, con mis personalidades ya existentes, al punto que creo es real y toma posesión total y completa la energía, las personalidades, los pensamientos, las ideas, las creencias, como también esto reflejándose en el sistema mundial donde hay superiores e inferiores, y todo como consecuencia de nuestra abdicación, separación y desigualdad con nosotros mismos y esta existencia física como un todo.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo no querer reconocer que yo realmente puedo cambiar, puedo detener mis personalidades, puedo levantarme y hacer aquello que es mejor para todos, sin embargo no lo quise reconocer porque he permitido mis pensamientos y la energía dirigirme a mí mismo deliberadamente con creencias de mí mismo de ser débil, de ser una víctima de mi mente, de culpar a mi mente, de mi realidad, de otras personas, de definirme en mi mente, y como tal, no he querido dar ese esfuerzo por levantarme de todo ello y pararlo, corregirlo y cambiarlo – y ahora me doy cuenta que sí, yo puedo hacerlo en cualquier momento el reconocer la unicidad e igualdad, reconocer en honestidad como mismo qué hice, el parar y alinearme a esa unicidad e igualdad física.