viernes, 26 de abril de 2013

Día 148 – Cómo no hacer de la imaginación un punto de distracción en tus tareas?

Éste post es la continuación de la Serie Desarrollando Disciplina con Uno Mismo:

|Dimensión de Imaginación:


||Me Imagino a mí mismo haciendo algo que no hice.

Problema:
El problema con esta imaginación es que en el momento que decido priorizar una tarea o trabajo debido a ver las consecuencias de qué pasa si realmente no lo hago en estos momentos, surge aquello que no hice cuando camino mi decisión, o cuando estoy por caminarla, y de esa manera me manipulo a mí mismo a no caminar mi decisión sino a estar en mi mente imaginando y perdiendo atención a lo que requiere ser hecho como también a darle tanta consideración que comienzo a reaccionar por mi propia naturaleza, por la imaginación en sí misma y en esto me llevo a hacer lo que no hice.

Solución:

En el momento y cuando me vea a mí mismo manipulándome a mí mismo a seguir mi imaginación para no caminar la decisión hecha, al imaginarme a mí mismo haciendo algo que no hice, al estar por caminar la consideración y decisión tomada de aplicación de una tarea o trabajo o al estar caminando la decisión – me detengo y respiro. Me doy cuenta que se vuelve totalmente una distracción para mi aplicación actual requerida, lo cual mi mente se vuelve todo este punto de distracción porque no la he usado como una herramienta, ya que de hecho puedo tomarla para constructivamente crear imaginación, he decidido qué hacer porque es requerido, lo que me falta hacer será hecho en otro momento y si eso que me falta hacer es algo que había olvidado o no considerado, entonces camino el proceso de ver consecuencias y qué decidir de acuerdo a ello.

Me comprometo a mí mismo a traerme al respiro, volviéndome consciente de mi cuerpo físico humano y mi entorno, y congelo mi imaginación, veo la naturaleza de la imaginación, me permito y acepto ver consecuencias y si es algo que había desconsiderado u olvidado, entonces decido de acuerdo a si es requerido o no hacerlo pronto y en función de mi decisión, anoto la tarea para el momento que sea necesario revisándolo al final del día en el momento de ajustes y modificación de agenda y tareas, o la hago, y si no es algo a considerar, detengo mi imaginación completamente, transformando lo que veo en mi imaginación a puntos relacionados y relevantes a evaluar u observar de mi aplicación actual dentro de la imaginación.

En el momento y cuando me vea a mí mismo engañándome a mí mismo a creer que tengo que hacer aquello que no hice, al imaginarme a mí mismo haciendo algo que no hice, al estar por caminar la consideración y decisión tomada de aplicación de una tarea o trabajo, o al estar caminando la decisión – me detengo y respiro. Me doy cuenta que puedo detenerme y comenzar a considerar todas las dimensiones y la relevancia de qué es requerido hacerse al mirarlas, ya que de esa manera se vuelve definitivo que camine mi aplicación decidida y entonces usar mi imaginación constructivamente al punto que he decidido es relevante aplicar.

Me comprometo a mí mismo a traerme al respiro, volviéndome consciente de mi cuerpo físico y entorno y congelar mi imaginación, entonces considero las dimensiones que emergieron de mi mente y establezco mi punto de partida – hacer lo que es requerido hacerse y qué es benéfico hacer en el momento – y entonces me permito y acepto ver consecuencias y reafirmo mi decisión de qué voy a caminar, y una vez hecho y moviéndome dentro de mi aplicación, transformo mi imaginación a usarla constructivamente para mi aplicación decidida o actual, considerando todo punto relacionado y relevante a evaluar u observar de mi aplicación dentro de la imaginación.

En el próximo post seguiré caminando la dimensión de imaginación de mi personaje preocupado por hacer algo.

Gracias.

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